miércoles, julio 25, 2012

La circularidad


Hacen casi cinco años ya desde ese día que abriste la puerta despacito,  pero ya me había despertado hacía rato, y tu abriste la puerta con una galleta en la mano y otra en la boca, te acercaste y me diste una, así me desperté.
-          Ya se han ido?
-          Si...te traje una galleta.
-          Tengo que irme....tienes  que ir a trabajar y yo también.
-          Un ratito, quedáte ... Esta noche ven a dormir conmigo
Ese día, me sentí bien, luego te echaste a mi lado a comer la galleta de chispitas de chocolate en la cama y te hiciste a un lado cuando te toque la espalda y mi mano estaba fría  ¿te acuerdas? Te asustaste tanto...

El otro día reapareciste en la boca de un subte, pero con un chocolate en la mano y otro corte de pelo y nos volvimos a besar, como si el tiempo no hubiese transcurrido, pero sabiendo siempre que bien podría ser el ultimo beso antes de volver a esperar otros tantos años más...

lunes, julio 09, 2012

la respuesta dilatada

Ya recordé por qué...
Fue la rosa de Dali, los vestigios de ternura regados por todas partes, las ganas de cantar en la boca del otro aguantándonos la risa, el salir en pijamas a tomar helado en invierno, el empaparte el libro de poemas con agua de mar, el regalarnos siempre una hojita seca o un tesoro de niños encontrado en el camino, el tomarnos siempre de la mano cuando dormíamos, porque no queríamos estar lejos el uno del otro ni siquiera en los sueños, la miel, el frío, la sal, el dulce de leche en tus tostadas, el chocolate en tu remera y las manchas de café que lavabamos cada día...
Ya recordé por qué...no era tu voz, ni tu arte, ni tu alma más joven, ni los acordes de la guitarra, ni los cuadros con figuras extrañas, hechas de hilitos  de pintura roja y negra, ni los poemas, ni Bolaño, ni Cortázar, ni Borges, ni Castillo, ni las peliculas, ni nada, no, no era nada de eso; eras tu y tu manera de envolverme en una burbuja sin tiempo ni espacio