Hacen casi cinco años ya desde ese día que abriste la puerta despacito, pero
ya me había despertado hacía rato, y tu abriste la puerta con una galleta en la
mano y otra en la boca, te acercaste y me diste una, así me desperté.
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Ya se han ido?
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Si...te traje una galleta.
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Tengo que irme....tienes que ir a trabajar y yo también.
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Un ratito, quedáte ... Esta noche ven a dormir conmigo
Ese día, me sentí bien, luego te
echaste a mi lado a comer la galleta de chispitas de chocolate en la cama y te hiciste a un lado cuando te toque la espalda y mi mano
estaba fría ¿te acuerdas? Te asustaste
tanto...
El otro día reapareciste en la boca de un subte, pero con un chocolate en la mano y otro corte de pelo y nos volvimos a besar, como si el tiempo no hubiese transcurrido, pero sabiendo siempre que bien podría ser el ultimo beso antes de volver a esperar otros tantos años más...
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